SLS vs Starship: Comparativa Técnica Completa
Un análisis imparcial y basado en datos verificados de la NASA y SpaceX: diseño, motores, capacidad de carga, costos, reutilización, seguridad y el futuro de los dos cohetes más grandes jamás construidos en Estados Unidos.
El Space Launch System (SLS) de la NASA y el Starship de SpaceX son, en 2026, los dos cohetes más grandes y potentes en operación o pruebas activas en el mundo. Ambos comparten un objetivo declarado —llevar humanos de vuelta a la Luna dentro del programa Artemis—, pero encarnan filosofías de ingeniería casi opuestas: uno es la culminación de décadas de tecnología heredada del transbordador espacial, construido para minimizar el riesgo técnico a costa de un precio altísimo y una cadencia mínima; el otro es una apuesta radical por la reutilización total, desarrollada mediante un ciclo de pruebas públicas que ha incluido tantas explosiones espectaculares como avances genuinos.
Esta comparación reúne datos verificados de la NASA y SpaceX —capacidad de carga, empuje de motores, costos declarados, historial de vuelos y planes futuros— para entender qué distingue realmente a estos dos gigantes, más allá de los titulares.
Historia
SLS: la continuación institucional del transbordador espacial
El Congreso de Estados Unidos mandató el desarrollo del Space Launch System en la Ley de Autorización de la NASA de 2010, exigiendo explícitamente el aprovechamiento de tecnología y proveedores del programa del transbordador espacial —motores RS-25, aceleradores sólidos, instalaciones de Boeing y Northrop Grumman— para preservar empleo industrial y reducir riesgo técnico. Tras más de una década de desarrollo y sobrecostos ampliamente documentados por la Oficina del Inspector General de la NASA, el SLS realizó su vuelo inaugural el 16 de noviembre de 2022: la misión Artemis I, no tripulada, que envió una cápsula Orion a orbitar la Luna y regresó con éxito a la Tierra. Su segundo vuelo, Artemis II, despegó el 1 de abril de 2026 con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a bordo, en un sobrevuelo lunar de unos diez días: el primer vuelo tripulado del SLS y de Orion, y el primer vuelo humano más allá de la órbita baja desde el programa Apolo. En febrero de 2026, la NASA anunció la cancelación de las versiones futuras Block 1B y Block 2, estandarizando el programa en la configuración Block 1 actual y adoptando una etapa superior Centaur V para mejorar el rendimiento sin asumir el riesgo de desarrollar la etapa EUS que estaba planeada.
Starship: iteración pública a fuerza de explosiones
SpaceX presentó los primeros conceptos de lo que hoy es Starship entre 2016 y 2019, bajo nombres como ITS y BFR, antes de asentarse en su diseño y nombre actuales. El desarrollo se caracterizó desde el principio por pruebas públicas de prototipos a escala real en Starbase, Texas: saltos suborbitales del prototipo Starhopper en 2019 y una serie de prototipos SN (SN5 a SN15) entre 2020 y 2021, varios de los cuales terminaron en explosiones en vuelo o al aterrizar, hasta el primer aterrizaje exitoso del SN15 en mayo de 2021. El primer vuelo de prueba orbital completo, IFT-1, despegó el 20 de abril de 2023 pero terminó en autodestrucción tras perder el control del vehículo. Los vuelos posteriores fueron mostrando avances progresivos: IFT-4 (junio de 2024) logró el primer amerizaje controlado de ambas etapas, e IFT-5 (13 de octubre de 2024) logró el hito más significativo del programa hasta la fecha: la captura en pleno vuelo del propulsor Super Heavy con los brazos de la torre de lanzamiento, apodada "Mechazilla". El programa continuó iterando durante 2025 y, el 22 de mayo de 2026 (vuelo 12), debutó la Versión 3 de Starship (Ship 39 y Booster 19). Al 27 de mayo de 2026, Starship acumulaba 12 vuelos de prueba, con 7 éxitos y 5 fallos.
Objetivo de cada programa
El SLS se diseñó con un mandato político explícito: dar continuidad a la industria y la fuerza laboral del transbordador espacial mientras se ofrecía a la NASA un lanzador de máxima confiabilidad técnica para el programa Artemis, priorizando la reducción de riesgo sobre la reducción de costos. Es, ante todo, el vehículo de lanzamiento oficial y exclusivo para enviar la cápsula Orion y astronautas más allá de la órbita baja terrestre.
Starship persigue un objetivo radicalmente distinto: demostrar que la reutilización total —no solo de la primera etapa, como en el Falcon 9, sino de ambas— puede reducir el costo de acceso al espacio en uno o dos órdenes de magnitud, habilitando el despliegue masivo de Starlink de nueva generación, sirviendo como módulo de descenso lunar (HLS) para la NASA, y persiguiendo el objetivo declarado desde la fundación de SpaceX en 2002: hacer económicamente viable el transporte masivo de carga y personas a Marte.
Esta diferencia explica por qué ambos programas conviven, en lugar de competir directamente: el SLS es la solución de bajo riesgo técnico y alta seguridad institucional que el gobierno de EE. UU. contrató para no depender de un desarrollo experimental en las primeras misiones tripuladas de Artemis, mientras que Starship es la apuesta de largo plazo de una empresa privada para reescribir por completo la economía del lanzamiento orbital.
Diseño
El SLS Block 1 mide unos 98 metros de altura, con una etapa central de 8,4 metros de diámetro heredada directamente del molde del tanque externo del transbordador espacial. Sobre ella se monta la etapa superior ICPS (Interim Cryogenic Propulsion Stage, derivada del Centaur de ULA) y la nave Orion con su módulo de servicio europeo. Dos aceleradores sólidos de cinco segmentos, evolución de los de cuatro segmentos del transbordador, flanquean la etapa central. Todo el vehículo se integra en posición vertical dentro del histórico Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) del Kennedy Space Center, el mismo edificio usado para el Saturn V y el transbordador espacial.
Starship, con sus 121 metros apilado, es más alto que el propio SLS, y mantiene un diámetro constante de 9 metros en ambas etapas: el propulsor Super Heavy y la nave Starship. A diferencia de casi cualquier cohete moderno, SpaceX construye su estructura en acero inoxidable en lugar de aleaciones de aluminio o fibra de carbono, una decisión que abarata drásticamente la fabricación, resiste mejor el calor de reentrada en ciertas zonas sin escudo térmico adicional, y permite reparaciones rápidas. Todo el sistema se ensambla y lanza desde Starbase, en el sur de Texas, usando la torre de lanzamiento y captura "Mechazilla", diseñada para recuperar el propulsor directamente en el aire.
Motores
La etapa central del SLS monta cuatro motores RS-25, herederos directos de los motores principales del transbordador espacial, de hidrógeno y oxígeno líquidos, con un empuje combinado de unos 7.440 kN y un impulso específico de 452 segundos en vacío —una eficiencia extraordinaria propia de los motores criogénicos de hidrógeno—. Para los primeros vuelos, la NASA reutilizó motores ya volados en misiones del transbordador, pero cada uno se destruye tras un solo lanzamiento del SLS. El grueso del empuje al despegue, más del 75%, proviene de dos aceleradores sólidos de cinco segmentos, evolución de los del transbordador, que se desprenden y caen al océano sin ser recuperados.
Starship emplea el motor Raptor, alimentado con metano líquido y oxígeno líquido mediante un ciclo de combustión escalonada de flujo íntegro (full-flow staged combustion), el ciclo termodinámico más eficiente y complejo jamás llevado a producción en serie. La versión más reciente, Raptor 3, supera los 280 bar de presión en cámara —una cifra extraordinaria para un motor de producción— y entrega unos 280 toneladas-fuerza (~2.746 kN) de empuje a nivel del mar. El propulsor Super Heavy monta 33 motores Raptor, y la nave Starship otros seis, combinando variantes optimizadas para nivel del mar y para vacío. El metano se eligió, además de por su rendimiento, porque quema más limpio que el queroseno (facilitando la reutilización rápida de motores) y porque, en teoría, podría fabricarse en Marte a partir de agua y CO₂ atmosférico.
Capacidad de carga
El SLS Block 1 puede colocar hasta 95.000 kg en órbita baja terrestre (LEO), y hasta 27.000 kg en trayectoria de inyección translunar (TLI) llevando la cápsula Orion, una cifra notablemente inferior a los 48,6 toneladas del histórico Saturn V a la misma órbita, reflejo de las limitaciones de una arquitectura basada en componentes de los años setenta y ochenta.
Starship aspira a colocar entre 100.000 y 150.000 kg en LEO en su modo totalmente reutilizable, y hasta cifras considerablemente mayores en una configuración expendable teórica. Conviene remarcar que estas cifras son objetivos de programa respaldados por el diseño de la Versión 3, no un historial operativo de cargas reales entregadas a órbita: a julio de 2026, Starship sigue en fase de pruebas de vuelo, sin haber desplegado todavía cargas útiles comerciales en misiones regulares.
Costos
El costo por lanzamiento del SLS ronda, según cifras del propio gobierno de EE. UU. citadas en la propuesta de presupuesto de 2026, los 4.000 millones de dólares, lo que equivale a unos 26.000 dólares por kilogramo puesto en LEO —órdenes de magnitud por encima de cualquier lanzador comercial reutilizable—. Esta cifra incluye la amortización de una infraestructura de tierra diseñada para una cadencia de apenas un vuelo al año.
Starship apunta, según declaraciones de SpaceX tras el vuelo 12 en mayo de 2026, a un costo de entre 100 y 200 dólares por kilogramo una vez alcance la reutilización plena, aunque esa cifra sigue siendo un objetivo, no un precio ya demostrado. En la práctica, clientes comerciales como Voyager Technologies han pagado del orden de 90 millones de dólares por un lanzamiento, mientras que el precio de transferencia interno que SpaceX se cobra a sí misma para lanzar Starlink se estima en torno a 15-25 millones de dólares por vuelo con 50-70 toneladas de carga.
Reutilización
El SLS es completamente desechable. Resulta particularmente llamativo que sus motores RS-25 fueron diseñados originalmente para ser reutilizados decenas de veces durante el programa del transbordador espacial, y que sus aceleradores sólidos también se recuperaban entonces en paracaídas para su reacondicionamiento; en el SLS, ambos componentes se destruyen o se abandonan en el océano en cada lanzamiento, una decisión de diseño que sus críticos señalan como la fuente estructural de su alto costo.
Starship se diseñó, desde el primer boceto, para la reutilización total de ambas etapas. El hito more significativo hasta la fecha es la captura del propulsor Super Heavy directamente por los brazos de la torre de lanzamiento, lograda por primera vez el 13 de octubre de 2024, que elimina la necesidad de patas de aterrizaje (que añadirían peso y complejidad a gran escala). La recuperación y reutilización rápida de la nave superior Starship, la pieza más difícil del rompecabezas por las exigencias térmicas de la reentrada orbital, sigue en fase de desarrollo y pruebas a julio de 2026.
Seguridad y fiabilidad
El SLS acumula dos vuelos, ambos exitosos: Artemis I (2022, no tripulado) y Artemis II (2026, tripulado), una muestra demasiado pequeña para extraer conclusiones estadísticas robustas, pero respaldada por la herencia de vuelo de sus componentes individuales —el RS-25 y los aceleradores sólidos volaron decenas de veces en el programa del transbordador antes de integrarse en el SLS—.
Starship, en cambio, sigue un modelo de desarrollo deliberadamente iterativo: de sus 12 vuelos de prueba hasta mayo de 2026, 7 se consideran exitosos y 5 fallidos, incluyendo pérdidas totales del vehículo. SpaceX trata estos fallos como parte esperada del proceso de aprendizaje —una filosofía radicalmente distinta a la cultura de aseguramiento de la NASA—, y ningún vuelo de prueba ha llevado tripulación ni cargas comerciales de terceros hasta la fecha.
Ventajas y desventajas
Ventajas del SLS
- Historial de vuelo perfecto hasta la fecha (2/2), respaldado por componentes de origen ya probado en el transbordador espacial.
- Único vehículo actualmente certificado para lanzar la cápsula Orion en misiones tripuladas de Artemis.
- Motores RS-25 de altísima eficiencia (Isp 452 s), entre los más eficientes jamás producidos en serie.
- Programa respaldado por financiación gubernamental estable y compromiso político sostenido.
Desventajas del SLS
- Costo por lanzamiento extraordinario (~4.000 millones de USD), sin perspectiva de reducción estructural al ser desechable.
- Cadencia mínima: apenas un vuelo cada uno o dos años.
- Capacidad de carga a LEO inferior a la del histórico Saturn V.
- Arquitectura basada en tecnología de los años setenta y ochenta, con margen de mejora limitado.
Ventajas de Starship
- Diseño para reutilización total, con el potencial de reducir el costo por kilogramo en uno o dos órdenes de magnitud.
- Mayor capacidad de carga objetivo (100-150 t) y mayor empuje total al despegue que el SLS.
- Ciclo de iteración rápido: 12 vuelos de prueba en 3 años, con mejoras tangibles entre versiones.
- Financiado principalmente con capital privado y contratos comerciales, no solo presupuesto público.
Desventajas de Starship
- Historial de fallos considerable (5 de 12 vuelos) propio de un programa todavía en fase de pruebas.
- Sin vuelos tripulados ni cargas comerciales operativas hasta la fecha.
- Cifras de capacidad de carga y costo por kilogramo todavía no demostradas en operación regular.
- Reentrada y reutilización de la nave superior —la parte técnicamente más exigente— aún en desarrollo activo.
Tabla comparativa completa
| Categoría | SLS | Starship |
|---|---|---|
| Fabricante / operador | NASA (Boeing, Northrop Grumman, Aerojet Rocketdyne) | SpaceX (EE. UU.) |
| Primer vuelo | 16 de noviembre de 2022 (Artemis I, no tripulado) | 20 de abril de 2023 (vuelo de prueba IFT-1) |
| Vuelos totales (jul. 2026) | 2 (Artemis I y Artemis II) | 12 (7 éxitos, 5 fallos, al 27 de mayo de 2026) |
| Altura | ~98 m (Block 1) | ~121 m (apilado) |
| Diámetro | 8,4 m (etapa central) | 9 m (ambas etapas) |
| Masa al despegue | ~2.608.000 kg | Variable según versión (V2/V3 en evolución) |
| Etapas | 2 (núcleo + ICPS) + 2 aceleradores sólidos | 2 (Super Heavy + Starship), totalmente reutilizables |
| Motor 1ª etapa / booster | 4× RS-25 (~7.440 kN) + 2× SRB de 5 segmentos (>75% del empuje) | 33× Raptor 3 — ~2.746 kN c/u a nivel del mar |
| Motor 2ª etapa | ICPS: 1× RL10 (futuro: Centaur V) | 6× Raptor (mezcla nivel del mar / vacío) |
| Propulsante | LH2 / LOX (núcleo) + sólido APCP (SRB) | CH4 / LOX (metano líquido, ambas etapas) |
| Empuje total al despegue | 39.144 kN | ~74.000 kN |
| Carga útil a LEO | 95.000 kg | 100.000-150.000 kg (objetivo, modo reutilizable) |
| Carga útil a TLI / GTO | 27.000 kg a TLI (con Orion) | ~21.000 kg a GTO (guía de usuario 2020, en revisión) |
| Reutilización | Ninguna (desechable, incluso los motores de origen Shuttle) | Diseño totalmente reutilizable; captura de booster lograda en 2024 |
| Tasa de éxito | 2/2 misiones exitosas (muestra muy pequeña) | 7/12 vuelos de prueba exitosos (programa iterativo en desarrollo) |
| Vuelos tripulados | Sí (Orion, 4 astronautas; Artemis II, abril de 2026) | Aún no (variante HLS prevista para Artemis III) |
| Cadencia | ~1 lanzamiento cada 1-2 años | Decenas de vuelos de prueba en 3 años; cadencia operativa aún por demostrar |
| Costo por lanzamiento | ~4.000 millones de USD (~26.000 USD/kg a LEO) | Objetivo 100-200 USD/kg reutilizable; precio pagado real ~90 millones de USD |
| Base de lanzamiento | Kennedy Space Center, LC-39B (Florida, EE. UU.) | Starbase (Texas, EE. UU.) |
Rendimiento
En empuje bruto al despegue, Starship prácticamente duplica al SLS: unos 74.000 kN frente a 39.144 kN, casi el doble, aunque el propio SLS ya supera al legendario Saturn V en un 15%. En cadencia, la diferencia es aún mayor en un sentido no siempre favorable a Starship: el SLS ha volado dos veces en más de tres años porque cada misión es, literalmente, única e irrepetible hasta la siguiente Artemis, mientras que Starship ha volado doce veces en el mismo periodo precisamente porque su filosofía de prueba iterativa acepta fallos a cambio de aprender e iterar rápido —una comparación de cadencia que mide cosas distintas y no debe leerse como "doce éxitos" frente a "dos éxitos".
En rendimiento por misión individual, el SLS ya ha demostrado lo que promete —llevar Orion y astronautas alrededor de la Luna, dos veces, sin incidentes—, mientras que las cifras de Starship (150 toneladas a LEO, reutilización total, costos de 100-200 USD/kg) siguen siendo, a julio de 2026, objetivos de programa en proceso de validación vuelo a vuelo, no un rendimiento ya consolidado.
Casos de uso
El SLS tiene un único caso de uso operativo: lanzar la cápsula Orion con astronautas (o, en el futuro, cargas robóticas pesadas) en misiones del programa Artemis más allá de la órbita baja terrestre, típicamente hacia la Luna. No compite por contratos comerciales ni de satélites: es un vehículo gubernamental de propósito único.
Starship está pensado para un rango de misiones mucho más amplio: despliegue masivo de la próxima generación de satélites Starlink, servicio como módulo de descenso lunar (HLS) para Artemis III bajo contrato con la NASA, lanzamiento de cargas comerciales pesadas una vez alcance operación regular, y —en el horizonte declarado por SpaceX desde su fundación— misiones de transporte de carga y eventualmente personas a Marte.
Opinión técnica
Comparar el SLS y Starship en igualdad de condiciones es, en cierto modo, comparar un puente ya terminado con el andamiaje de una obra en construcción: el SLS ya ha demostrado, dos veces, exactamente lo que se le pidió que hiciera, con una arquitectura de bajísimo riesgo técnico heredada de un programa —el transbordador espacial— que voló 135 misiones. Ese historial tiene un valor real para una agencia gubernamental que no puede permitirse perder astronautas en un vuelo de prueba. Pero esa misma arquitectura es también su límite: al ser completamente desechable y depender de una cadena de suministro de bajísimo volumen, el SLS no tiene ningún camino creíble hacia una reducción sustancial de costos, sin importar cuántos vuelos más realice.
Starship representa la apuesta opuesta: aceptar un historial de vuelo mucho más accidentado a cambio de perseguir una arquitectura —reutilización total, motores de metano de altísima eficiencia, fabricación en acero de bajo costo— que si tiene éxito, cambiaría fundamentalmente la economía del acceso al espacio, no solo para SpaceX sino para toda la industria. El riesgo técnico de este enfoque es evidente en sus cinco fallos de doce vuelos; su potencial, en que ya ha logrado, en menos de tres años, un hito —la captura del propulsor en pleno vuelo— que ningún otro programa espacial ha demostrado jamás. Cuál de las dos filosofías resulta más acertada no es todavía una pregunta cerrada, sino la apuesta central de la próxima década de vuelos espaciales.
Futuro de ambas tecnologías
El SLS continuará como el vehículo designado para las misiones Artemis tripuladas: tras Artemis II, la misión Artemis III buscará el primer alunizaje tripulado desde el Apolo 17, usando el SLS y Orion para el tramo Tierra-órbita lunar y una variante HLS de Starship para el descenso a la superficie. La adopción de la etapa superior Centaur V, anunciada en 2026 tras cancelar el Bloque 1B y el Bloque 2, busca mejorar el rendimiento del programa sin asumir nuevos riesgos de desarrollo mayores.
Starship continuará su ciclo de pruebas iterativas con la Versión 3, buscando demostrar de forma consistente la captura y reutilización rápida tanto del propulsor Super Heavy como de la nave superior, un requisito indispensable para la variante HLS que debe alunizar en Artemis III y para el objetivo declarado de SpaceX de lanzar cientos de vuelos al año hacia finales de la década. El programa también deberá demostrar el repostaje en órbita —transferir propulsante de un Starship-tanque a otro— un hito técnico todavía pendiente y esencial para cualquier misión más allá de la órbita terrestre, incluidas las ambiciones de SpaceX hacia Marte.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es más barato, el SLS o el Starship?+
Starship, por un margen enorme, tanto en teoría como en la práctica: el SLS cuesta en torno a 4.000 millones de dólares por lanzamiento (~26.000 USD por kilogramo a LEO), mientras que SpaceX cobra a clientes comerciales unos 90 millones de dólares por vuelo de Starship y aspira a bajar a 100-200 USD/kg una vez el vehículo sea plenamente reutilizable.
¿Por qué el SLS es tan caro si usa motores reciclados del transbordador espacial?+
Porque, pese a heredar motores RS-25 y aceleradores sólidos ya desarrollados, el SLS es completamente desechable: cada lanzamiento destruye cuatro motores del Shuttle (u otros nuevos de construcción limitada) y ambos aceleradores, sin ningún ahorro de reutilización, sobre una cadena de producción de bajísimo volumen.
¿Es Starship más seguro que el SLS?+
No son comparables por historial: el SLS tiene 2 vuelos, ambos exitosos, mientras que Starship ha volado 12 veces como parte de un programa de pruebas iterativo con 5 fallos, varios de ellos con pérdida total del vehículo. Ninguno de los dos tiene todavía el historial estadístico de un cohete operativo maduro como el Falcon 9.
¿Starship ya ha volado con astronautas?+
No. Todos sus vuelos hasta la fecha han sido de prueba, sin tripulación. Su primera misión con personas a bordo sería, en principio, un alunizaje no tripulado de demostración seguido del alunizaje tripulado de Artemis III usando la variante HLS (Human Landing System).
¿Qué pasó en el vuelo inaugural de Starship?+
El 20 de abril de 2023, el vuelo de prueba IFT-1 despegó pero perdió varios motores Raptor en ascenso, no logró la separación de etapas y terminó en una autodestrucción controlada, sin causar daños fuera del área de vuelo.
¿Qué es la "captura" del booster de Starship y por qué es tan importante?+
Es la recuperación del propulsor Super Heavy sujetándolo en pleno vuelo con los brazos de la torre de lanzamiento ("Mechazilla"), en lugar de aterrizarlo sobre patas. Se logró por primera vez el 13 de octubre de 2024, y es clave para la reutilización rápida sin necesidad de patas de aterrizaje que añadan peso.
¿Cuál de los dos lleva más carga a órbita?+
Starship, en su objetivo de diseño: hasta 150 toneladas a LEO en modo reutilizable, frente a las 95 toneladas del SLS Block 1, aunque la cifra de Starship es todavía un objetivo de programa, no un historial de vuelos operativos con carga real.
¿El SLS es reutilizable en algún grado?+
No. Aunque sus motores RS-25 volaron varias veces durante el programa del transbordador espacial, en el SLS se destruyen en cada lanzamiento junto con el resto del cohete: ninguna etapa se recupera.
¿Por qué la NASA canceló las versiones Bloque 1B y Bloque 2 del SLS?+
En febrero de 2026, la NASA anunció que estandarizaría el programa en la configuración Block 1 para reducir riesgo de costos y calendario, sustituyendo la planeada etapa superior EUS (Exploration Upper Stage) por un Centaur V de nuevo desarrollo.
¿Qué relación tiene Starship con la misión Artemis III?+
SpaceX fue seleccionada para desarrollar una variante de Starship como HLS (Human Landing System): la nave que llevaría a los astronautas de Artemis III desde la órbita lunar hasta la superficie y de vuelta, en combinación con el SLS y Orion para el tramo Tierra-Luna.
¿Cuántas veces ha volado cada cohete?+
El SLS ha volado 2 veces (Artemis I en 2022 y Artemis II en 2026), ambas exitosas. Starship ha volado 12 veces entre abril de 2023 y mayo de 2026, con 7 vuelos exitosos y 5 fallos, como parte de un programa de pruebas iterativo.
¿Qué motores usa cada cohete?+
El SLS usa cuatro motores RS-25 de hidrógeno líquido (herencia del transbordador espacial) en su etapa central, más dos aceleradores sólidos de cinco segmentos. Starship usa el motor Raptor, de metano líquido y oxígeno líquido: 33 en el propulsor Super Heavy y 6 en la nave Starship.
¿Por qué Starship usa acero inoxidable en lugar de fibra de carbono?+
SpaceX eligió acero inoxidable porque es mucho más barato, resiste mejor las altas temperaturas de reentrada sin escudo térmico adicional en muchas zonas, y es más fácil de fabricar y reparar rápidamente que estructuras de composite avanzado.
¿El SLS seguirá volando cuando Starship esté operativo?+
Todo apunta a que sí, al menos en el corto y medio plazo: el SLS sigue siendo el vehículo designado para lanzar Orion en las misiones Artemis, mientras que la versión HLS de Starship cumple una función distinta (el descenso lunar), no reemplaza directamente al SLS como lanzador Tierra-órbita.
¿Qué es la "tiranía del costo" del SLS según sus críticos?+
Es la crítica, recurrente entre analistas espaciales y la Oficina del Inspector General de la NASA, de que un cohete completamente desechable con una cadencia de un vuelo cada uno o dos años nunca puede beneficiarse de economías de escala, atrapando al programa en un costo estructuralmente alto sin importar cuánto madure.
¿Puede Starship llegar a Marte?+
Ese es su objetivo de diseño declarado desde el origen del programa, incluyendo repostaje en órbita mediante otros Starship-tanque. A julio de 2026 el vehículo todavía está en fase de pruebas orbitales terrestres y no ha realizado ninguna misión interplanetaria.
¿Cuál es más potente al despegue?+
Starship, con un empuje total de unos 74.000 kN frente a los 39.144 kN del SLS, casi el doble, aunque el SLS ya de por sí supera al histórico Saturn V en un 15%.
¿Qué papel juega el Centaur V en el futuro del SLS?+
Es la etapa superior, de origen United Launch Alliance, que la NASA seleccionó en 2026 para reemplazar tanto a la ICPS actual como a la cancelada Exploration Upper Stage, buscando mejorar el rendimiento del SLS sin asumir el riesgo de desarrollar una etapa completamente nueva desde cero.
Sigue explorando
- Comparador Espacial — el resto de comparativas técnicas de Factorspace.
- Falcon 9 vs Ariane 6: comparativa técnica completa — la otra gran rivalidad del acceso al espacio, esta vez entre SpaceX y Europa.
- Prueba el motor Raptor de este artículo en nuestra calculadora Delta-V (ecuación del cohete de Tsiolkovsky).
Fuentes oficiales
Conclusión
El SLS y Starship no compiten tanto entre sí como representan dos apuestas distintas sobre cómo debe construirse el futuro de la exploración espacial: una institucional, de bajo riesgo y alto costo, apoyada en tecnología ya probada durante décadas; la otra privada, de alto riesgo declarado y aspiración de bajo costo, apoyada en una filosofía de iteración pública sin precedentes. Juzgado por historial de éxito inmediato y capacidad ya demostrada, el SLS gana con claridad hoy. Juzgado por potencial de transformar la economía del acceso al espacio a largo plazo, Starship tiene el argumento más ambicioso de la industria. Ambos, de momento, son piezas complementarias del mismo programa Artemis, no rivales que se excluyan mutuamente.
Artículo elaborado por el equipo editorial de Factorspace con base en fuentes primarias y comunicados oficiales de la NASA y SpaceX (ver fuentes). Última actualización: 19 de julio de 2026.